Los
días fueron pasando y tanto ellas como el resto del grupo se
divertían
sin parar hasta que llegó el día de irse.
Maestra:
Atención chicos, atención… Quiero decirles que es nuestro último
día acá en Tandil porque hoy a las 3 de la tarde nos volvemos para
Mar del
Plata. Nadie se aleje del hotel.
Todos:
Si señorita.
Mechi:
¿Che y si vamos a molestar a Luisa y a sus amigas y después las
tiramos a la pile?
Valen:
No. Que busca roña eh (pensando).
María:
Chicas miren a sofia, osea no puede estar tan mal en la moda.
Laura:
Están a la moda.
María:
A pero vos aparte de hueca sos ciega.
Laura:
¿Y vos?, siempre pensando en ropa, accesorios, en conclusión te
gusta estar al último grito de la moda.
María:
Si, obvio.
Valen:
¡Chicas basta!
Mechi:
No creas que van a parar.
Todos
los alumnos y maestros se fueron a almorzar, todos menos ellas
cuatro.
Mechi
quería ver cosas fabulosas en Tandil cosas que vieron con el resto
del
grupo pero les había faltado una cosa, “El parque
independencia”.
Mechi
y las chicas se fueron allá en colectivo y volverían en él, pero
había
un problema… ellas fueron solas sin guía y sin maestro. Sin
ningún adulto.
Dos
horas después de que ellas se fueran, en el hotel ni se notaba su
ausencia. Los maestros que los habían acompañado al viaje iban
subiendo
los bolsos al micro faltaba menos de dos horas para irse.
Valen:
Bueno ya que vimos el parque volvamos que en un rato sale el micro
y
tengo miedo de no regresar a tiempo.
Mechi:
Bueno, bueno… vamos.
María:
Ehh… chicas… ¿Y los colectivos?
Miran
para todos lados pero no ven ninguno.
Valen
decide preguntarle a una chica que pasó por la calle.
Valen:
Disculpe señora, ¿Me podría decir porque no hay colectivos en la
calle?
Señora:
Si, acaban de anunciar por la tele que hubo un paro de colectivos.
No
habrá colectivos hasta las 5:00.
Valentina:
A bueno, Gracias.
La
chica se va.
Mechi:
¿Gracias? Esto no esta bien, no tenemos teléfono, ni dinero, ni
transporte.
Laura:
Podemos ir caminando.
Mechi:
Aww que ternurita, mirá me Rio de Janeiro.
Laura:
¿Por qué me decís eso?
Mechi:
¡Porque seguro estamos a 40 cuadras!
El
hotel en el que ellas deberían estar se llama: “Los Soles”, no
era muy
conocido que digamos, pero cada vez que ellas le preguntaban
a alguien en
donde quedaba les decían: “No Lo Se, Lo Siento”.
Hasta
que preguntaron en un kiosco de la zona y el vendedor les dijo:
Vendedor:
Ah si ese queda a 20 cuadras de aquí, miren primero vayan
derecho
por esta calle, luego vayan a…
Y
así las chicas siguieron su camino guiadas por las direcciones que
les
había dicho el kiosquero.
MIENTRAS
TANTO EN EL HOTEL…
Maestra: Niños vayan subiendo
al micro ya en 20 minutos partimos.
Los chicos iban subiendo y los
iban contando, hasta que contaron: 26
alumnos. Ellos en total eran 30
y obviamente faltaban las chicas que todavía
no habían llegado. Los
maestros comenzaron a buscarlas por todo el hotel y
nada, era seguro,
las chicas no estaban.
Cuando de repente se
escucharon gritos diciendo: “Esperen nos, esperen
nos”. Eran
ellas.
Maestra: Se puede saber en
donde estaban.
Valentina: Emm… si…
estábamos en la habitación.
Maestra: No puede ser las
acabo de buscar ahí y no estaban.
María: Pasa que justo nos
fuimos al baño.
Mechi: Si y después vinimos
para acá.
Laura: ¿No era que estábamos
perdidas en la ciudad?
Las demás: Shhhhhhhhhh.
Maestra: Bueno niñas, suban
al micro. Ya nos vamos.
Luego de eso estuvieron todo
el viaje hablando, comiendo golosinas y bla,
bla, bla. Cuestión que
llegaron a Bs. As. Saludaron a sus padres, se
despidieron de sus
amigos y fueron a casa.
A pesar de lo ocurrido el
viaje de egresados ¡fue un éxito!
FIN
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