Llovía en Mar del
Plata y yo estaba en mi casa, tranquila, leyendo, con paz y
tranquilidad, hasta que a mi hermana se le ocurrió entrar a mi
habitación, seguro que a molestar. A por cierto, yo soy Leila y ella
es Carolina.
- ¿Qué pasó
hermana? - dijo Leila.
- Nada, es solo que
te quería mostrar una tarea del cole que no me sale, ¿Me podrías
ayudar? - dijo Caro.
- Bueno, ¿Qué
necesitas? - le preguntó Leila.
- La cosa es así,
me dijeron que había que escribir un poema para San Martín y eso,
pero no se podía buscar en Internet había que buscarlo. - le
contestó Carolina.
- ¿pero por qué
yo? Si nunca inventé un poema en mi vida. - le volvió a preguntar
Leila.
- Bueno es que vos
lees mucho y quizá conoces mas palabras que yo.
- Ok, comencemos.
Me quedé hasta
tarde tratando de terminar ese poema, claro que Carolina no se
rindió, si no que le ganó el sueño.
Al otro día
Carolina fue a presentar el poema y a todas las maestras les gustó.
No pudieron creer que “ella solita” lo había hecho.
A por cierto el
poema decía así:
San
Martín
José
de San Martín en su ejercito reinó
y
a América liberó,
contra
“Los Realistas” luchó
y
a nosotros nos independizó.
El,
en “San Lorenzo” combatió
y
creo que ganó
no
se si perdió,
pero
se que de esa batalla vivo salió.
Para
nosotros el es un héroe,
no
veo quien no lo recuerde
porque
cada año se festeja su muerte, de vuelta,
el
17 de agosto de 1850.
Desde
ese día, yo empecé a escribir muchos poemas, de amor, de tristeza,
de vivir, de morir, de terror y etc.
Cuestión que me hice famosa, tuve dinero, esposo y familia. Y todo
por el pequeño poema que me dio grandes ideas…
FIN
Se que esta historia fue muy corta, pero este en realidad no es el
final de la historia, el final que quiero que haya pasado no pasó,
todo en mi vida cambió, porque mi hija falleció…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario